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¿Si el éxito o el fracaso de este planeta y de todas las personas, dependería de como soy y como actúo, cómo debería ser y qué debería hacer? – Buckminster Fuller

En mi búsqueda de simplificar mi existencia, he llegado a tener un grado de control de mi vida que no ha existido antes y es una sensación excitante.

Aún así, hay que seguir pellizcando y ajustando los sistemas que ponemos en marcha y últimamente he intentado vivir y actuar más intensamente en el ahora. Esto me ayudado inmensamente a la hora de hacer.

No obstante, ha habido claros conflictos entre mi idea de vivir en el ahora y como combinarlo con mi idea del futuro (mis objetivos). Después el salto unos pensamientos sobre el tema:

Vivir en el ahora tiene varios aspectos positivos. Entre ellos:

  • Ayuda actuar más lentamente y como consecuencia hay menos estrés en mi vida
  • Ayuda crear un ambiente con un aspecto casi Zen para la ejecución de mis tareas
  • Hace más fácil entrar en un estado de flujo y tener la sensación de entrar en un estado de conciencia elevado
  • Ayuda mejorar la ejecución de tareas (es una pena que no pueden probar la salsa de tomate que hice ayer…)

Todo bien, pero como soy una persona orientada a resultados, a veces mi yo centrado en el ahora, se ha encontrado en conflicto con mi yo orientado a resultados. Para mí estar enfocado en el futuro tiene sentido por varias razones:

  • Da una sensación de dirección en la vida que genera una sensación de control.
  • En un mundo en cambio constante y en movimiento, fijarse en un objetivo en el horizonte (el futuro) ayuda no marearse en el ahora.
  • Los objetivos son tangibles y pueden ser medidos – son reales.

¿Como se puede mejorar la relación entre estas dos necesidades?
Hay unas preguntas que te puedes hacer a la hora para resolver la situación:

  • ¿Cuál es el tipo de actividad optima para mí ahora? Es mejor coger el aliento para cambiar a una perspectiva elevada!
  • ¿Es hora para plantar el culo en la silla y seguir con los acuerdos que tengo conmigo mismo?
  • ¿Existe un balance entre mi yo que vive en el ahora y mi yo orientado a resultados?

¿Hay un balance entre estos dos mundos en tu vida? ¿Si no, que harías para mejorarlo?

Un artículo publicado en Hábitos Vitales


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¿Qué ha hecho hoy día para que las cosas que quiere lleguen a suceder?

Todos queremos cambios en nuestras vidas y a veces incluso queremos cambiar el mundo.

Algunos quieren tener más dinero, otros que se les ocurra la idea de negocios que los convertirá en millonarios, otros simplemente quieren ser felices.

¿Qué es lo que quiere usted?

Sea lo que usted quiera lo cierto es que nunca va a pasar absolutamente nada si usted no hace algo para que las cosas que quiera lleguen a suceder.

¿Qué ha hecho usted hoy día para que sus deseos se conviertan en realidad?

A veces lo más difícil es saber que es lo uno quiere e incluso saber a quién se quiere.

“El mejor momento para sembrar un árbol fue hace 20 años atrás, el segundo mejor momento es ahora” Proverbio Chino

Me acuerdo una muy lograda escena en la película Mejor Imposible (en inglés As Good as It Gets) donde Greg Kinnear haciendo el papel de Simon (un artista gay caído en desgracia) le dice a Jack Nicholson interpretando el papel del neurótico escritor Melvin, que él (Melvin) era un persona afortunada dado que a diferencia de millones personas tenía muy claro a quien amaba (refiriéndose a Helen Hunt que interpretaba el papel de la mesera Carol).

Si se encuentra pérdido aún respecto a lo que quiere en la vida le recomendamos que primero se concentre en encontrar el verdadero propósito de su vida (leas nuestro artículo El Verdadero Secreto para ser Millonario, encuentre el Verdadero Propósito de su Vida).

Si es que usted ya sabe qué es lo quiere en su vida entonces comience a actuar para lograrlo. Nada, pero absolutamente nada va a pasar, si usted no hace nada para que las cosas pasen.

Comience a tomar acción hoy mismo.

Un artículo publicado en Haga Negocios

Comencemos por lo obvio (¿o por la dificultad de ver lo obvio?): estamos en una dualidad.  Todo lo percibimos en pares de opuestos: alto/bajo, lindo/feo, rico/pobre, luz/oscuridad, bueno/malo.  Así, nos vamos de un extremo al otro, sea eligiendo, escapando… o cayendo sin tomar conciencia.
 
¿Cómo se manifiesta la dualidad en tu vida personal en forma más significativa?  “Soy el bueno, los otros son los malos” es la más común.  Proyectas en los demás todo lo que no te gusta o no quieres ver de ti mismo.  Ellos son tus espejos.   Seguramente, ya escuchaste esto mil veces.  ¿Cuánto lo pones en práctica?  ¿Cuántas veces reaccionas sin siquiera considerarlo un momento?
 
“Todo lo que me parece malo no soy yo, tengo que encontrar mi yo real” es una variación peligrosa.  ¿Por qué?  Porque rechazas y te peleas inhumanamente con esas partes negativas sin darte cuenta de que están ahí para que aprendas más de ti mismo, para profundizar tu comprensión.
 
Tú eres un Ser Íntegro.  Esto quiere decir que bueno y malo son simplemente las dos caras de una misma moneda.  Cuando puedas ver todas tus facetas y aceptarlas y darles lugar en tu espacio interno, entonces brillarás como el Ser Completo que eres y tendrás la paz que anhelas. 
 
¿Eras la “nena buena”/el “nene bueno” en tu infancia?  ¿Suprimías partes tuyas para agradar, para recibir aprobación, para que te quieran, para ayudar a los otros, para pasarla bien, para lo que sea?  Entonces, debes tener una gran mochila sobre tus hombros… y mucha oscuridad que busca ser iluminada.
 
Una mujer (es muy común este comportamiento entre nosotras) me escribió hace poco que ya no daba más, que estaba harta de cargar con todo: padres ausentes, parientes desagradecidos, maridos (dos) inútiles que no traían suficiente sustento al hogar, hijos difíciles, empleo espantosamente demandante, compañeros aprovechados.  Ella se describía buena y considerada con todos, atractiva, trabajadora incansable, capaz, exigente… ¡la Mujer Maravilla!  Le pregunté: ¿cuántas facetas no puedes ver de ti misma que necesitas que los demás actúen semejante nivel de abuso e ingratitud?, ¿qué comportamientos correctos y autosacrificados despliegas constantemente?, ¿qué estás negando?, ¿qué vacío tratas de llenar?, ¿qué idealizas tanto que precisas ser perfecta? Son interesantes preguntas para responderse, ¿no crees?
 
Durante mucho tiempo, jugué el rol opuesto.  Al ser rebelde, contestataria, independiente, con ideas innovadoras, yo era “la mala”.  Asumí el papel con ganas y tuve comportamientos destructivos más de una vez.  Ya de grande, comprendí que me negaba muchas partes espléndidas porque no correspondían a lo que se suponía yo era.  Hice (y sigo haciendo) una gran tarea interna para activar esos aspectos que también son  míos y atenuar otros, sin perder su fuerza.
 
Hablé de dualidad.  Estamos en los inicios de la trialidad: “el proceso de mezclar y combinar AMBOS elementos, TODOS los elementos, tratando de hacer algo nuevo y práctico, algo que funcione con precisión razonable bajo TODAS las circunstancias posibles”.  Lo más interesante de esto es que no hay reglas, no hay manuales en realidad.  Tú lo haces a tu manera.  Sólo hay herramientas que te ayudan, pero tú eres el creador del cómo, el cuándo, el para qué.
 
Paso a paso, de un momento al otro, sin expectativas ni castigos, puedes adentrarte en los mil modos que tu Ego ha adoptado en este cuerpo, en este tiempo, en este lugar, para jugar los aprendizajes que tu Alma se planteó al encarnar.  Sí, es un juego.  No hagas dramas ni tragedias innecesarias; ponle humor.  Pero sé impecable e implacable con los pensamientos y las emociones que te descentran, que te sacan de ese lugar de experimentación y creación.  Como dijo Ramtha: “Cuidado con las actitudes: no continúes fragmentando tu Yo con juegos vanos.  Es en las actitudes, todas ellas basadas en el pasado, donde está atrapado el Poder”.  No lo conseguirás en un pestañeo: es la tarea de la vida entera.  Vive plenamente el momento, con la conciencia totalmente atenta, con el corazón abierto.  Ya sabes que estoy aquí para acompañarte a lograrlo.

Un artículo de Laura Foletto

Me gusta ver algunos reality shows en la televisión, como “¡No te lo pongas!” o “Trinny and Susannah”.  Se trata de cambiar totalmente el guardarropas de alguien a quienes sus familiares y amigos creen que se viste… mal.  Es bastante común que sean mujeres que jamás han gastado en sí mismas, pero sí para sus hijos o maridos o que ayudan a otros y que se esconden detrás de ropas demasiado grandes o ridículas.
 
Es bastante sorprendente a veces lo mal que se sienten cuando se tienen que ocupar de sí mismas, alejadas de todos.  Se niegan a gastar ¡tanto! en un tapado o en un par de zapatos.  En el fondo, se consideran feas, muy gordas o muy flacas, poca cosa, se han olvidado de sí mismas (si alguna vez se consideraron).  Algunas tapan esto con actitudes extravagantes o serviciales pero, al final, terminan dándose cuenta de su poca autoestima, de la necesidad de estar tras de los demás para ser alguien. 
 
Con el enorme cambio producido (no sólo externamente sino internamente), vuelven a sus casas y se encuentran con que los otros las aprecian más en esa nueva actitud que como estaban antes.  Esa es la paradoja de muchos (de las mujeres en especial): creen que son más valorados cuanto más se sacrifican, pero en realidad es al revés.
 
¿Por qué?  Porque esa actitud es una carga para los demás: tenemos que hacer felices a mamá porque ella se sacrifica por nosotros.  Ella no es feliz sola, ella no es nadie sin nosotros, ella da tanto que uno no puede compensar eso jamás, ella… nos carga de culpas…
 
Invariablemente, hay una cuota de resentimiento de las dos partes en esto.  De una, porque se pone a un lado, porque no tiene vida propia, porque no es reconocida.  De la otra, porque siente ese reclamo (expresado o no).
 
Por otro lado, esto encubre algo más profundo: una parte evita conocerse, ocuparse de su propio bienestar, saber qué otras posibilidades tiene.  La otra, evita crecer, hacerse responsable de su vida.  Las dos tienen un acuerdo tácito de mantener ese estado, sin desarrollar el verdadero potencial que traen.
 
¿Las mujeres “modernas” se salvan de esto?  No.  Más bien están más cargadas todavía.  El otro día, escuchaba la publicidad de una revista para “la mujer que era perfecta en todo: hermosa, excelente profesional, madre genial, esposa cariñosa, etc., etc.”.  ¡Mi Dios!, pensé, ¿alguna otra exigencia?  Tironeadas por sus propias demandas, las de sus hijos, las del trabajo, las de sus maridos, terminan abrumadas, cansadas, irritables. 
 
¿Y los hombres?  ¿La sacan mejor?  No.  Su viejo de rol de “proveedor” está más difícil y exigido que nunca.  Además, los cambios en las mujeres han puesto en entredicho mucho de sus ideas y acciones y les cuesta encontrar una nueva posición.
 
Hombres y mujeres están agobiados y oprimidos por antiguos y nuevos imperativos, con la imposición de que “deben ser perfectos”.  El Ego se mata con este tema, ya siempre se siente inadecuado, inacabado, desacertado, por lo que no puede percibir que YA somos perfectos e íntegros.
 
Como comentaba en el anterior Boletín, no es cuestión de correr detrás de las quimeras que la sociedad vende.  Más bien, se trata de frenar y replantearse quién es uno, qué quiere, cómo lo quiere, con quién desea compartirlo, para qué está aquí.  En fin, las grandes preguntas de siempre, que no conviene mucho reflotar porque, de lo contrario, saltarían las tontas y pobres pretensiones de estos tiempos, vestidas de Versace.
 
Como nunca, asistimos al embrutecimiento de las masas a través del entretenimiento (como escribí en “Discriminando” en el blog).  Nos cuesta horrores  estar en silencio, solos, escuchándonos.  Inmediatamente, crece el miedo, el vacío, los planteamientos, los sueños irrealizados, las recriminaciones. 
 
Confiar en nosotros mismos y en la Vida es una respuesta.  Una renuente respuesta al principio, ya que no estamos habituados.  Como mucho, después de leer material de autoayuda, confiamos en ser “positivos”.  Algo es algo, pero en el fondo no es más que lo mismo disfrazado. 
 
Confiar es abrazar la vida con todo lo que tiene.  Es saber que puedes con cualquier cosa, porque tú has creado esa cosa.  Es entregarte al fluir.  Es creer que todo es para tu propio bien y de la totalidad.  Es rendirte a la magia del presente, a este instante fugaz y eterno.  Es aceptarte y amarte.  Ya.

Un artículo publicado en Abrazar la Vida

¿Qué es la Leyenda Personal?

     – Es tu bendición, el camino que Dios escogió para ti aquí en la Tierra. Siempre que un hombre hace aquello que le entusiasma, es que está siguiendo su Leyenda. Sucede que no todos tienen el valor de enfrentarse con sus propios sueños.

     – ¿Por qué razón?

     – Existen cuatro obstáculos. El primero: él escucha desde niño que todo lo que deseó vivir es imposible. Crece con esta idea, y a medida que acumula años, acumula también capas de prejuicios, miedos, culpas. Llega un momento en el que su Leyenda Personal está tan enterrada en su alma que ya no consigue verla. Pero ella permanece allí.

     Si él tiene el valor de desenterrar sus sueños, entonces enfrenta el segundo obstáculo: el amor. Ya sabe lo que desea hacer, pero piensa que puede herir a los que le rodean, si deja todo para seguir sus sueños. No entiende que el amor es un impulso extra, y no algo que le impide seguir adelante. No entiende que aquellos que realmente le quieren bien, están deseando que él sea feliz, y listos para acompañarlo en esta aventura.

     Después de aceptar que el amor es un estímulo, el hombre se encuentra ante un tercer obstáculo: el miedo a las derrotas que encontrará en su camino. Un hombre que lucha por sus sueños sufre mucho más cuando algo fracasa, porque no tiene la famosa disculpa: “ah, es que en realidad yo no quería exactamente esto…”. Él quiere, sabe que allí está apostando todo y sabe también que el camino de la Leyenda Personal es tan difícil como cualquier otro camino – con la diferencia de que en éste está su corazón. Entonces, un guerrero de la luz tiene que estar preparado para tener paciencia en los momentos difíciles , y saber que el Universo está conspirando a su favor, aunque él no lo entienda.

     – ¿Las derrotas son necesarias?

     – Necesarias o no, el hecho es que suceden. Cuando empieza a luchar por sus sueños el hombre no tiene experiencia y comete muchos errores.

Pero el secreto de la vida es caer siete veces y levantarse ocho veces.

     – ¿Por qué es tan importante vivir la Leyenda Personal, si vamos a sufrir más que los otros?

     – Porque, después de superadas las derrotas – y siempre las superamos – nos sentimos con mucha más euforia y confianza. En el silencio del corazón, sabemos que estamos siendo dignos del milagro de la vida. Cada día, cada hora, es parte del Buen Combate. Pasamos a vivir con entusiasmo y placer. El sufrimiento muy intenso e inesperado termina pasando más rápido que el sufrimiento aparentemente tolerable: este se arrastra durante años, y va corroyendo nuestra alma sin que nos demos cuenta de lo que está sucediendo…. hasta que un día ya no podemos librarnos de la amargura, y ella nos acompaña durante el resto de nuestras vidas.

     – ¿Y cuál es el cuarto obstáculo?

     – Después de desenterrar su sueño, usar la fuerza del amor para apoyarlo, pasar muchos años conviviendo con las cicatrices, el hombre nota, de repente, que lo que siempre deseó está allí, esperándolo, tal vez al día siguiente. Entonces aparece el cuarto obstáculo: el miedo a realizar el sueño por el cual luchó toda su vida.

     – Esto no tiene el menor sentido.

     – Oscar Wilde siempre decía: “La gente siempre destruye aquello que más ama”. Y es verdad. La simple posibilidad de conseguir lo que desea hace que el alma del hombre común se llene de culpa. Él mira a su alrededor, ve que muchos no lo consiguieron y entonces piensa que no lo merece. Olvida todo lo que superó, todo lo que sufrió, todo a lo que tuvo que renunciar para llegar hasta donde ha llegado. Conozco a mucha gente que, al tener la Leyenda Personal al alcance de la mano, hizo una serie de tonterías y terminó sin llegar hasta su objetivo – cuando le faltaba apenas un paso.

     Este es el más peligroso de los obstáculos, porque tiene una cierta aureola de santidad: renunciar a la alegría y a la conquista. Pero si el hombre entiende que es digno de aquello por lo cual luchó tanto, entonces él se transforma en un instrumento de Dios.

     Ayuda al Alma del Mundo y entiende por qué está aquí.

Un artículo escrito por Hugo Pacheco 

Estos son dos conceptos, que a primera vista, podrían confundir a la mayoría de las personas, pensando que estamos hablando de lo mismo, pero es justo en esa “Confusión” o falta de comprensión, de la “Diferencia” que existe entre estos dos conceptos, donde se encuentra una de las guaridas de la frustración.
 
Es por ello que comprenderlos y elegir conscientemente cuál vamos a hacer parte de nuestra filosofía de vida, es la diferencia donde radica toda la diferencia.
 
¿Qué es el Nivel de Vida?
 
Pues para explicarte de manera simple, debemos comenzar por explicar lo que Rige este concepto… Prácticamente quién único lleva la batuta en el Nivel de Vida de cada persona, es el DINERO. El dinero el único pilar que soporta este concepto.
 
Por lo general una persona, sin querer o sin saber, se va metiendo más y más en una carrera por incrementar su “Nivel de Vida”, sin percatarse de que lo verdaderamente importante, está en la claridad del “Estilo de Vida” que le gustaría disfrutar. Y es que el Nivel de Vida está regido sólo por el dinero… Vas incrementando tu nivel de ingresos, e incrementas, casi de manera simultánea, tu Nivel de Vida.
 
O viceversa, incrementas de manera poco inteligente (financieramente hablando) tu Nivel de Vida, y tienes que salir cada mañana a la búsqueda de más dinero para cubrir ese estatus, muchas veces auto impuesto por la sociedad, las costumbres y las modas, o sencillamente, auto-impuesto por ti mismo, al no tener una visión más amplia sobre este concepto, y sobre tus propias posibilidades.
 
Tus caprichos emocionales te meterán, casi sin poder evitarlo y sin ser consciente de ello, en un laberinto del que resulta muy difícil salir. De hecho, la gran mayoría de las personas sólo salen de este laberinto, cuando mueren.
 
Por otra parte, son cuatro los pilares que sostienen, de manera equilibrada, el Estilo de Vida de cada persona… DINERO, TIEMPO LIBRE, LIBERTAD DE MOVIMIENTO Y CLARIDAD DE PROPÓSITO.
 
Cuando una persona está enfocada en mantener un Nivel de Vida determinado, que muchas veces no va acorde a sus capacidades financieras (escasa Claridad de Propósito), por lo general está atada (poca Libertad de Movimiento) a una, dos o tres fuentes de ingresos – trabajos o negocios – que requieren de un gran esfuerzo personal por su parte (escasa Libertad Financiera) y una gran dedicación (poco Tiempo Libre).
 
Y cuando estás metido en lo que Robert Kiyosaki llama en su libro “Padre Rico, Padre Pobre”, La Carrera De Ratas, casi sin darte cuenta tienes que salir diariamente a trabajar, pero no motivado e ilusionado por la actividad que estás desempeñando, sino presionado por las facturas que debes pagar… Y es justamente este tipo de resultado, el que cosecha la persona que tiene como filosofía de vida, ya sea consciente o inconscientemente, el concepto de Nivel de Vida.
 
Por mucho que me esfuerzo, la verdad es que no encuentro el sentido que tiene para algunas personas, tener negocios o trabajos que le reporten MUCHO DINERO, con el que pueden mantener un alto Nivel de Vida, si éstos no les permiten disfrutar de un “Estilo de Vida” en el que se equiparen los cuatro pilares que hemos visto.
 
No Es Un Problema De Más Dinero; Es Un Problema de Más “Estilo de Vida”.
 
Fragmento Resumido del Nuevo Suplemento Especial: “Cómo Evitar la Carrera de Ratas”.

Un artículo publicado en Conquista tu sueño

Sólo existe el ahora y en este momento todos los momentos futuros están siendo creados y aún no están aquí. Justo en este momento, no hay necesidad de tener miedo. No hay razón para estar enojado con nadie, pues ahora sólo estás tú. No existe el miedo a no ser amado, pues justo en este momento te estás honrando a ti mismo. Puedes liberar totalmente todos los juicios respecto a ti, y por lo tanto, eres capaz de liberar todos los juicios sobre los demás.

Justo en este momento, puedes ser amable contigo mismo y por lo tanto, con otros. El que hagas tu trabajo honestamente y seas amable con cada cosa viviente son actos solidarios; al dar, has viajado desde tu propia curación hacia la esfera de compasión por otros. Algunas personas se sienten incómodas al dar algo a alguien, sin embargo las leyes universales establecen que recibirás lo que otorgues. Tu solidaridad y tu bondad serán recompensadas. Algo que se ha descubierto con los años es que cualquier negatividad o acción incorrecta hacia otra persona también te regresará a ti.

Esta intenta ser una sana reflexión de orientación para todas las personas que nos habituamos a “vivir en el futuro” en lugar de disfrutar el tiempo presente.

El miedo está en el corazón de casi todos los comportamientos improductivos. Cuando alguien parece particularmente testarudo, irresponsable, ciego a lo que está pasando, poco dispuesto a colaborar o comprometerse, seguramente encontrará con toda seguridad el miedo detrás de todo ello. Por supuesto, es poco probable que la persona en cuestión lo admita, incluso para ella misma. Nadie quiere admitir que tiene miedo, especialmente en el trabajo, en donde se trata de ser decisivo y confiable.

Cuando se trata del miedo, las discusiones racionales, los argumentos lógicos, y los razonamientos aparentemente obvios, no te llevan a ninguna parte (excepto a la frustración). Por lo que, antes de tratar de persuadir a alguien, tomate un momento para ponerte en la situación de la otra persona y realizarte un par de preguntas.

 

1. ¿Que podría preocuparte, asustarte o molestarte si estuvieses en sus zapatos?

2. ¿Que sabes sobre la persona que podría ayudarte a entender cuáles son sus ansiedades? Por ejemplo, algunos directivos o gerentes de empresa, conscientemente, sienten que el número de personas que los reporta es un indicador directo de su importancia.

3. Al mirar las respuestas de estas preguntas, ¿Puedes ver una lógica conducida por el miedo en sus acciones? Todavía podrías no entenderlos personalmente, tus miedos en circunstancias similares quizás sean un poco diferentes, pero cuando miras a la situación desde una perspectiva externa, las reacciones y comportamientos de otros a veces tienen sentido.

Mientras realizas este proceso, trata de mantenerte alejado de las críticas y de los juicios. El miedo no es racional. Tu objetivo es ser tan objetivo y compasivo como puedas, por lo que podes usar tu comprensión para tener una conversación más productiva con quien siente miedo. Una vez que encentres el miedo, considera como puedes hacer para hacerle frente sin que la otra persona se sienta más vulnerable y miedosa. La elección de tus palabras es crucial: debes crear más seguridad, no menos!

Cuando te conectes gentilmente con el miedo y demuestres que lo entiendes, es probable que la otra persona escuche y responda racionalmente a tu suposición lógica para solucionar el problema, especialmente si estas en la posición de crear soluciones que reconozcan y respondan a sus miedos.

Un artículo publicado en sabiduría y liderazgo

Vivimos en tiempos de cambios. Cambios que ocurren tanto en el ámbito global, afectando a naciones o continentes enteros, como también a nivel local, los cuales se producen en nuestro país o nuestra comunidad.

En la historia reciente hemos sido testigos de la caída del muro de Berlín, la formación de la Comunidad Económica Europea, las crisis en Argentina y Uruguay, y el comienzo de lo que podría ser otra similar en Venezuela. Por nombrar solo algunas.

Puede o no ser aparente, pero cada uno de esos eventos tuvo como desenlace una tendencia a la unidad. Alemania volvió a ser una sola, Europa se reconoce como parte de un solo continente, y tanto Argentina como Uruguay ahora se encuentran unidos internamente encaminados en proyectos que beneficien a sus habitantes.

Crisis

Cada uno de esos procesos tuvo su origen, en mayor o menor grado y de diferente índole, en una crisis. Una crisis que se originó cuando a los habitantes de cierta zona geográfica comenzaron a resultarles deficientes los sistemas que funcionaban hasta ese entonces, y a partir de allí comenzaron a exigir nuevos sistemas que llenaran sus expectativas.

Con el pasar del tiempo, al no lograrse los cambios necesarios, en el lapso requerido, gradualmente la crisis se fue convirtiendo en un caos, que no es otra cosa que la acumulación no específica de varias crisis.

En el caso de las crisis, cuando se resuelven las causas que las originaron, la vida puede retomar su curso normal. Pero cuando una crisis se convierte en caos, una vez superado este, nos encontramos con una nueva realidad, en la cual lo que anteriormente considerábamos orden, se ha esfumado, y las cosas ya no volverán a ser como antes.

Y no podría ser de otra manera, pues en el universo entero el orden nace del caos, y en su momento ese orden dará lugar a un nuevo caos que generará un nuevo orden. Es parte del proceso de continuo cambio, evolución y transformación en el que vivimos.

Proceso

Las crisis siempre traen consigo oportunidades, queda de parte nuestra comprenderlas para poder encontrarles una salida que nos permita resolverlas, y aprovechar esas oportunidades que de otra manera pasarían desapercibidas.

Aunque comprender las crisis es tarea individual, su resolución generalmente requiere de la participación colectiva, y las oportunidades que nos brinda son tanto individuales como colectivas.

Debido a la tensión generada por las crisis, un porcentaje significativo de la población afectada por ellas experimentan niveles de conflicto, frustración, rabia y hasta depresión. Quizás la mayor oportunidad que se nos presenta sea la de superar esos estados emocionales, para recuperar el bienestar emocional, y desde allí contribuir a crear nuevos sistemas que redunden en beneficios para todos, basados en la meritocracia y que faciliten la autogestión.

Puesto que la resolución de las crisis requiere de nuestra participación, parte del proceso que ellas generan, consiste en crear un punto de tensión que tenga como desenlace impulsarnos a la acción. Un punto en el cual la situación individual se torne intolerable, y nos motive a encontrarle una solución.

El propósito de las crisis es impulsarnos a la acción, hacernos reconocer los hechos que están sucediendo aquí y ahora, y que son parte de nuestra realidad, tanto individual como colectiva, y a la par mostrarnos la gama de oportunidades que de otra manera desaprovecharíamos.

Este es un proceso complejo, que por lo general pasa desapercibido, pero cuyas implicaciones tienen raíces muy profundas, llegando a modificar el subconsciente, tanto individual como colectivo, y como parte de ese nuevo proceso crear una nueva cultura.

Transición

La cultura es el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. En otras palabras, como es con lo que crecimos, la cultura de alguna manera es aquello que damos por hecho, a lo que no prestamos atención por considerarlo normal, o porque simplemente creemos no verlo.

En el proceso de vivir las crisis y superar el caos, estamos contribuyendo, consciente o inconscientemente, a crear una nueva cultura. Una cultura en la cual, en última instancia, los individuos tendremos una visión de responsabilidad global.

Se trata de la cultura que emerge naturalmente como resultado del proceso de elevación de la conciencia experimentado por cada individuo, y como, inevitablemente, esta contribuye a elevar el subconsciente colectivo.

Se trata de la transición del viejo modelo del subconsciente colectivo, en el cual el individuo se consideraba separado del todo, y por ende su principal motivación era a resistir y competir, para dar paso a una nueva conciencia más ecológica, en la cual el individuo se considera parte del todo, y por ende su principal motivación pasa a ser fluir y crear.

Esta conciencia emergente de “Todos Somos Uno” en la cual nos reconocemos como interrelacionados e interdependientes con los demás seres que nos rodean y nuestro ambiente, nos permite vernos como un reflejo del otro, y nos facilita ampliar nuestro concepto de comunidad.

Y nada más natural para esta nueva conciencia que sentir que los actuales sistemas no son adecuados para sus necesidades, y que la limitan, y por ende necesitan ser objeto de una revisión que conduciría a su transformación.

Esto es debido a que los actuales sistemas por lo general fueron implementados con una visión de corto plazo, y quienes han asumido la responsabilidad de administrarlos habitualmente asumen una actitud de intentar postergar, evitar o hasta negar las situaciones que reclaman ser atendidas, lo cual solo entorpece su solución.

Canalizar

Ante esa situación la salida más natural es la de establecer nuevos sistemas que son el producto de la transformación, los cuales se ajusten mejor a satisfacer las nuevas necesidades, tanto particulares como colectivas, aunque en ocasiones estos tengan que levantarse sobre las cenizas del caos.

Es aquí donde entra en juego el poder que tiene cada individuo para crear los cambios que necesita, pues el crear la solución trae consigo la responsabilidad de implementarla. Pero para tener éxito es necesario crear desde la nueva conciencia, una conciencia que pretende el mayor bienestar tanto individual como colectivo, sustentada sobre la base del Ganar – Ganar.

Para lograr los cambios efectivamente, es importante recordar que no es necesario luchar en contra de los sistemas establecidos, pues esto solo les daría fuerza desde nuestra concentración en ellos y nuestra intención de reconocer un poder que se encuentra fuera de nosotros. Recordemos que “lo que resistes persiste“.

Se trata de concentrarnos en lo que queremos, en aquello en que estamos a favor, uniéndonos con personas que alimenten los mismos valores y principios para así hacer la diferencia, manteniendo la integridad, reconociendo el poder que se encuentra dentro de nosotros.

Ese es el poder de uno, un poder tan grande que hasta las leyes de la matemática se ajustan para hacer 1 + 1 = 1, pero un uno mucho más grande, mucho más poderoso, mucho más amplio y mucho más capaz.

Es el resultado de la unión de un grupo de personas bajo la tolda de principios y valores elevados, comprometidos a lograr un cambio por una vía en armonía con esos ideales, y en el cual el poder de todos es mayor que la suma del poder de cada uno, el poder de uno.

Se trata de dejar de resistir para comenzar a crear, pero como una sola voz, como un solo ideal, como un solo individuo, como una sola acción. El poder de uno en acción, para el beneficio de todos, sin dañar a nada ni a nadie, el poder que hace la diferencia para el bienestar común.

Libertad

Emplear el poder de uno efectivamente, solo es posible una vez nos liberamos de todo lo que de alguna manera nos ata, especialmente del miedo en todas sus formas, y principalmente del miedo al cambio, el miedo a lo desconocido, y el miedo al éxito.

Soltar amarras y despedirnos de todo lo conocido generando cambios que no sabemos hacia dónde nos conducirán, puede ser una experiencia que nos produzca miedo e incertidumbre, pero solo si lo vemos desde lo que supuestamente perdemos.

También podemos ver la otra cara de la moneda y reconocer las oportunidades que se presentan ante nosotros al producirse cambios en nuestras vidas que nos permitan conocer y poner a prueba nuestra capacidad de triunfar.

Cada miedo que albergamos es un lazo que nos ata, al pasado, a lo conocido, a lo que nos resulta cómodo, a lo que consideramos seguro, y nos neutraliza al momento de actuar. Pero también una oportunidad para descubrir nuestra fortaleza interior, y conectarnos con ella para emplearla a nuestro favor creando conscientemente la vida que queremos vivir.

A medida que soltamos cada uno de esos lazos somos más libres, y más capaces de ejercer plenamente nuestro poder individual, contribuyendo así a un mayor poder de uno.

Nuevos Lideres

Es evidente que así como los actuales sistemas ya no son adecuados para satisfacer las necesidades de las personas que despiertan y se reconocen como artífices de su propio destino, quienes se encuentran a cargo de administrar esos sistemas tampoco pueden ser capaces de ofrecer opciones que aporten soluciones, a menos que también se transformen.

Atrás quedaron los tiempos en los cuales las masas clamaban por un Mesías que resolviera todos sus problemas, y creían en quien les ofreciera hacerlo, como única opción. En la actualidad los individuos reconocen su poder de construir su propia realidad, y se reconocen como creadores de su propio destino, y solo esperan que sus lideres les brinden nuevas y mejores oportunidades para emplear su propio poder.

Nace entonces la oportunidad para nuevos lideres que demuestren habilidad para estimular a encontrar un motivo para la acción a aquellas personas que ya se encuentran motivadas, presentando planes que permitan plasmar los ideales y principios que los motivan en ideas prácticas que produzcan resultados positivos y beneficiosos para todos. Nuevos líderes con vocación de servicio, antes que ansias de poder y deseos de gobernar.

Un nuevo líder necesariamente deberá estar libre de ataduras, y totalmente dispuesto a hacer lo correcto por el bienestar común. Deberá estar consciente de que “Todos Somos Uno” y reconocer que no puede ayudar a sus seguidores sin ayudarse a sí mismo.

Deberá ser una persona de altos principios, ideales y valores, pues solo así comprenderá, valorará, respetará y hará uso efectivo del poder de uno que ha sido elegido para representar, y podrá movilizar, que es lo único que falta para lograr las metas, a ese grupo que ya se encuentra motivado y comprometido con unos altos ideales.

Ejecutar

Para comprender el presente hay que conocer y entender el pasado, pues somos hoy el resultado de nuestras decisiones pasadas, y es hoy que construimos el futuro con las decisiones conscientes que ejecutamos en el presente.

El poder de uno son los valores de todos. Y es con ese poder y esos valores que, juntos, estamos construyendo un nuevo orden. Un orden en el cual el bienestar común prevalece sobre los intereses individuales, los ideales, principios, y valores son las bases que sustentan las metas, despertamos al poder que tenemos para crear, y tomamos conciencia de la responsabilidad que tenemos de generar cambios empleando ese poder para enaltecer nuestros mayores ideales.

A medida que cada individuo corte los lazos que le atan, y se permita conectarse con su poder, y aportarlo para sumar, estaremos construyendo esa nueva realidad que nos permitirá continuar creciendo como individuos responsables ante nuestro entorno.

Ante el caos, lo que ya no funciona le abre paso a un nuevo orden que permita una mayor y más amplia manifestación de vida, y todos, nos guste o no, formamos parte de ese proceso. ¿Cómo prefiere ser recordado?, ¿Por su participación en el viejo sistema?, O ¿Por su aporte para la creación del nuevo orden?.

¡Que Disfrute Creando!

Un artículo publicado en Helios 3000

Se acabaron estas mini-vacaciones y ya estamos de vuelta con todos vosotros; como regalo de reencuentro una presentación para meditar.

Si quereis ver más presentaciones os invito a mi pagina en Slide Share.

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