Continuación del artículo anterior….

Los beneficios de la puesta en marcha de programas intergeneracionales son evidentes para ambas partes. El proyecto “INTERGEN: Descripción, análisis y evaluación de los programas intergeneracionales en España. Modelos y buenas prácticas” intenta demostrarlo. Llevada a cabo con la subvención del Imserso en 2006 y 2007, esta investigación identificó un total de 132 prácticas intergeneracionales en España. Tras analizar 30 de ellas en profundidad, reveló que el 89,4% de los participantes más jóvenes cree que su acción ayuda a que las personas mayores se sientan mejor, mientras que un 85,2% se reconoce más capaz de hacer cosas por sí mismo.

Por su parte, los participantes mayores sienten en su mayoría (94,3%) que contribuyen a la educación de las generaciones más jóvenes y confiesan sentirse mejor gracias al contacto con otras generaciones. Tres de cada cuatro califica su participación como muy satisfactoria y sólo un 1,5% la cree insatisfecha. Por ello, cuando se pregunta por la posibilidad de repetir en los programas, el 98,5% no duda en participar de nuevo. También el 96,5% de los jóvenes lo recomendaría.

La organización Generations United (Generaciones Unidas) encuentra también beneficios tanto en las personas mayores como en las más jóvenes. Experta en el tema, esta entidad asegura que las personas mayores que interactúan con jóvenes se sienten en una atmósfera “parecida a la de un hogar o una familia”. A su entender, este tipo de programas promueven el enriquecimiento social, renuevan el interés hacia los otros, mejoran el estado de las personas con demencia u otra discapacidad cognitiva y ayudan a ganar en autonomía y movilidad.

En cuanto a los beneficios en niños, subraya que, de acuerdo a sus análisis, los menores en edad preescolar muestran índices de desarrollo personal y social más altos que otros compañeros que no participan en estos programas, mejoran sus percepciones acerca de las personas mayores o con discapacidad y tienen menos problemas de comportamiento.

Declaración de León

La Conferencia Ministerial sobre el Envejecimiento, celebrada en noviembre del pasado año en León reunió a representantes de los Estados miembros de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE). Todos ellos firmaron la Declaración Ministerial de León, que se compromete a llevar a la práctica la Estrategia Regional de Aplicación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento.

La Declaración celebra el aumento de la longevidad como “un logro importante de nuestras sociedades”, aunque reconoce que el rápido envejecimiento de la población exige medidas inmediatas y aboga por alcanzar “una sociedad para todas las edades basada en el respeto de los derechos humanos” y “la protección contra la discriminación por motivos de edad”.

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Centros intergeneracionales

Se diseñan como espacios de encuentro en los que jóvenes y mayores intercambian experiencias y aprenden a respetarse

Beneficios

Los beneficios de la puesta en marcha de programas intergeneracionales son evidentes para ambas partes. El proyecto “INTERGEN: Descripción, análisis y evaluación de los programas intergeneracionales en España. Modelos y buenas prácticas” intenta demostrarlo. Llevada a cabo con la subvención del Imserso en 2006 y 2007, esta investigación identificó un total de 132 prácticas intergeneracionales en España. Tras analizar 30 de ellas en profundidad, reveló que el 89,4% de los participantes más jóvenes cree que su acción ayuda a que las personas mayores se sientan mejor, mientras que un 85,2% se reconoce más capaz de hacer cosas por sí mismo.


– Imagen: Alvaro Gandara Astray

Por su parte, los participantes mayores sienten en su mayoría (94,3%) que contribuyen a la educación de las generaciones más jóvenes y confiesan sentirse mejor gracias al contacto con otras generaciones. Tres de cada cuatro califica su participación como muy satisfactoria y sólo un 1,5% la cree insatisfecha. Por ello, cuando se pregunta por la posibilidad de repetir en los programas, el 98,5% no duda en participar de nuevo. También el 96,5% de los jóvenes lo recomendaría.

Las personas mayores que interactúan con jóvenes se sienten en una atmósfera “parecida a la de un hogar o una familia”

La organización Generations United (Generaciones Unidas) encuentra también beneficios tanto en las personas mayores como en las más jóvenes. Experta en el tema, esta entidad asegura que las personas mayores que interactúan con jóvenes se sienten en una atmósfera “parecida a la de un hogar o una familia”. A su entender, este tipo de programas promueven el enriquecimiento social, renuevan el interés hacia los otros, mejoran el estado de las personas con demencia u otra discapacidad cognitiva y ayudan a ganar en autonomía y movilidad.

En cuanto a los beneficios en niños, subraya que, de acuerdo a sus análisis, los menores en edad preescolar muestran índices de desarrollo personal y social más altos que otros compañeros que no participan en estos programas, mejoran sus percepciones acerca de las personas mayores o con discapacidad y tienen menos problemas de comportamiento.

Declaración de León

La Conferencia Ministerial sobre el Envejecimiento, celebrada en noviembre del pasado año en León reunió a representantes de los Estados miembros de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE). Todos ellos firmaron la Declaración Ministerial de León, que se compromete a llevar a la práctica la Estrategia Regional de Aplicación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento.

La Declaración celebra el aumento de la longevidad como “un logro importante de nuestras sociedades”, aunque reconoce que el rápido envejecimiento de la población exige medidas inmediatas y aboga por alcanzar “una sociedad para todas las edades basada en el respeto de los derechos humanos” y “la protección contra la discriminación por motivos de edad”.

El objetivo es alcanzar “una sociedad para todas las edades basada en el respeto de los derechos humanos”

En este contexto, los países firmantes se comprometen a proteger los derechos de las personas de todas las edades, fomentar una imagen positiva de los mayores, facilitar la interacción entre ciudadanos, promover la solidaridad intergeneracional y favorecer las iniciativas destinadas a sensibilizar al público sobre el potencial de los jóvenes y de las personas mayores.

Precisamente, a finales de 2009 en León está previsto que comience a funcionar el Centro de Referencia Estatal de Buenas Prácticas para personas mayores dependientes, también conocido como Ciudad del Mayor. Este centro, que contará con un centenar de plazas, pretende convertirse en una referencia en la promoción de la autonomía de las personas mayores y del entorno familiar. Asimismo, fomentará las relaciones intergeneracionales mediante actividades socioculturales y de entretenimiento.

Un artículo publicado en Consumer

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