Los comienzos de ciclo son ideales para iniciar cambios en nuestras vidas, así como cuando sale el Sol las flores se abren para nutrirse de vitalidad podemos abrir nuestra alma para recibir las bendiciones que constantemente derrama el universo sobre cada uno de los seres que lo habitan.

Para lograr esto es necesario hacer una limpieza interna, recordemos que es importante ocuparnos de nuestra psiquis tanto como de nuestras propiedades materiales. Con mucha naturalidad asumimos tareas de limpieza y organización en nuestros hogares u oficinas y pasamos por alto que nuestra constitución interna también merece atención.

Realizar una limpieza interna puede ser más fácil de lo que puede parecer a primera vista si seguimos unos sencillos pasos.

Primero es importante hacer una evaluación de nuestra situación actual y definir si nos encontramos donde queremos estar desde el punto de vista de nuestro bienestar. ¿Somos realmente felices?, ¿Qué nos impide alcanzar la felicidad plena? esas dos preguntan bastan para conocer nuestro punto de partida en esta aventura de cerrar ciclos y comenzar nuevos llenos de dicha y prosperidad.

Al evaluar todo lo que se relaciona con la segunda pregunta, ayuda el establecer si son realmente obstáculos los que se nos presentan o son simples recuerdos de un remoto pasado a los que de alguna manera permitimos matizar nuestro presente.

Los obstáculos siempre pueden salvarse y son simples oportunidades para conocer nuestra capacidad y expandir nuestro potencial. Y los recuerdos del pasado son solo eso, si vivimos el presente estos se disipan permitiéndonos disfrutar de la alegría de vivir.

El área que más se puede beneficiar siempre de este tipo de limpiezas es nuestro mundo emocional, pues nuestra percepción de la realidad circundante tiende a estar matizada por lo que sentimos en determinado momento y si tenemos recuerdos que nos conectan con sentimientos que a su vez influyen desfavorablemente en nuestro estado de animo, nuestra percepción puede verse distorsionada.

Es decir no vemos lo que ocurre sino que sentimos cosas que realmente no están sucediendo. Es aquí donde podemos lograr un gran cambio analizando que hay en nuestro mundo emocional que nos hace actuar de una manera que no es la que realmente deseamos.

Los seres humanos somos seres cuyo comportamiento ha sido, en cierta medida, condicionado por el medio en el cual crecimos, y lo continua siendo, y nuestras reacciones ante las situaciones son también de cierto modo condicionadas por nuestros sentimientos y experiencias pasadas.

Si podemos hacer un recuento de las situaciones que se nos han presentado y desearíamos que hubieran tenido un desenlace más feliz, tal vez podamos señalar con facilidad las causas que lo impidieron. Una vez ubicadas las causas es simplemente cuestión de decidir que queremos hacer al respecto.

Es justo en este punto donde puede comenzar el cambio. Al ubicar las causas que condicionan nuestro comportamiento ante ciertas situaciones podemos catalogarlas como aquellas que nos favorecen y las que no. Partiendo de esto nos encontramos en una posición en la cual podemos elegir que hacer al respecto, aquellas causas que nos favorecen podemos alimentarlas y las otras podemos analizar en que podríamos transformarlas para nuestro bienestar.

Esto último es importante pues nos abre un nuevo horizonte donde podemos transformar en nuestro aliado a lo que una vez nos impidió expresar nuestra felicidad. Para lograrlo basta con identificar la causa y emplear su opuesto, si nos limitaba el resentimiento elijamos el bienestar, si nos afectaba el dolor compartamos el Amor, si nos invadía la tristeza repartamos alegría a nuestro alrededor, es así de sencillo.

Al cambiar una manera de actuar que nos limitaba por una que nos favorece y a todos a nuestro alrededor estamos cerrando un ciclo de carencia para comenzar uno nuevo de plenitud. Si logramos cerrar los suficientes ciclos e iniciar otros tantos nuevos en sentido positivo estaremos dando un salto en nuestra evolución y contribuyendo con ello a elevar la vibración de este planeta.

A pocos días de la mayor transición de ciclos en nuestras vidas nos encontramos ante una oportunidad sumamente favorable para transmutar todo lo que deseemos cambiar en nuestras vidas. Si logramos poner en práctica estos sencillos pasos y alcanzamos nuestras metas rodeados de bienestar, podremos dar un sentido real a la frase “Nuevo Milenio” convirtiéndonos en “Nuevos Seres” para poblar un “Nuevo Planeta” donde reinen la Paz y la Buena Voluntad entre sus habitantes.

Un artículo publicado en el Ezine Mercurio

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