Este artículo, nos invita a la reflexión y al mirar sinceramente dentro de nosotros tal vez podríamos encontrar como causa la necesidad de perdonar. Nos encontramos en una época propicia para perdonar, el Amado Maestro Jesús fue también un Gran Maestro del Perdón y la Compasión; veamos como funciona esto.

A lo largo de nuestras vidas en nuestro diario interactuar con nuestros congéneres, por diversas razones, nos vemos envueltos en situaciones que tal vez desearíamos que fueran de mayor Armonía. Quizás somos heridos en nuestros sentimientos, ofendidos o de alguna manera maltratados. Esto, sino estamos alertas, podría muy fácilmente generar sentimientos y emociones poco deseables dentro de nosotros.

Estos sentimientos y emociones pasan a formar parte de nuestra psiquis y a partir de ese momento condicionan nuestro comportamiento hacia esas personas que participaron con nosotros de la experiencia, y de alguna manera matizan nuestro bienestar. Es importante considerar que nuestro cuerpo etéreo, nuestra aura, o como le quieran llamar, es un reflejo de lo que llevamos dentro y un imán que nos devuelve varias veces lo que emitimos.

Bajo esta óptica sería interesante observar como nos sentimos actualmente con nosotros mismos, ¿Somos todo lo felices que desearíamos?, ¿Tenemos suficiente Paz?, ¿Podemos ser todo lo amorosos que queremos?, ¿Estamos satisfechos con nuestro comportamiento?, etc. ¿Cuántas veces respondimos de manera afirmativa?.

Del análisis anterior podemos tener una idea de nuestra calidad de vida, mientras más respuestas afirmativas encontremos a ese tipo de interrogantes más satisfechos nos sentimos con nosotros mismos y por lo tanto nuestra autoestima y sentido de merecimiento pueden estar en niveles que nos permitan vivir en Paz y Armonía.

De lo contrario, por nuestro bienestar y el de los nuestros, podemos indagar en nuestro interior tratando de encontrar las causas para comprenderlas y superar las situaciones. En este punto es de suma importancia mantener presente que un sentimiento de desamor hacia otra persona es simplemente un reflejo de nuestra propia falta de autoestima. Quien se tiene amor propio es incapaz de albergar sentimientos inarmónicos en su corazón.

Sí, es cierto, y no solo eso, nadie puede ver lo que no está dentro de si mismo; así consideremos que cuando vemos una característica de una persona que nos desagrada busquemos dentro de nosotros eso mismo y cambiémoslo, pues es solo nuestro reflejo el que se nos esta mostrando y al llevarlo con nosotros lo atraemos constantemente.

Supongamos que una vez nos vimos envueltos en una situación en la cual consideramos que alguien de alguna manera hirió nuestros sentimientos. Obviando todo lo complejo que pudo haber sido el evento concentrémonos en las causas que nos afectan y analicémoslas desde otra óptica.

Aunque parezca extremadamente simplista, la vida es en esencia sencilla, consideremos varios factores que pueden, si nos permitimos evaluarlos como validos, ayudarnos a comprender mejor este tipo de situaciones:

1.- Recordemos que espiritualmente todos somos uno y debido a esto nadie puede hacerle daño a otro sin hacérselo a si mismo también.

2.- Nadie tiene el poder de afectarnos, otros solo pueden interactuar con nosotros, la decisión de como reaccionamos es nuestra.

3.- Nosotros decidimos que sentimientos y/o emociones albergar en nuestro corazón a raíz de ese evento.

Es muy sencillo, simplemente se nos presenta una situación, decidimos como queremos que nos afecte y elegimos como actuar en consecuencia. ¿Qué tal sonreír como respuesta?; considérelo, tal vez le asombre el resultado.

Recordando los puntos anteriores nos ayudaría considerar que quien, a nuestra manera de ver (recordemos que las situaciones siempre se nos presentan diferentes según a quien le preguntamos), quiso herirnos no se da cuenta que en el proceso se hace daño a si mismo también.

Las palabras no tienen más poder del que elegimos otorgarles, muchas veces hay frases que nos duelen por que las dijo alguien especifico y no por su contenido. Conociendo esto tal vez el sentimiento que despierte dentro de nosotros sea el de compasión por esa persona que actúa en desarmonía con el universo.

Si elegimos mantenernos neutros ante las acciones de los demás es mucho más sencillo evaluar las situaciones de una manera objetiva y recordar que nuestro poder es inmenso y nuestra capacidad infinita. Y al reconocernos como personas responsables de nuestro bienestar y la armonía a nuestro alrededor es muy satisfactorio saber que podemos generar un cambio positivo en nuestro medio.

La próxima vez que se enfrente a una situación desagradable, respire profundo y cuente hasta 10, tome consciencia que no son más que palabras y no tienen la capacidad de herirle y sonría al reconocer su poder de actuar en armonía con el universo y saberse dueño(a) de sus decisiones, compadezca y perdone a la otra persona y continúe siendo tan feliz como se lo merece.

En cuanto a situaciones pasadas, al reconocernos como merecedores y responsables del mayor bienestar posible es muy sencillo elegir albergar solo sentimientos de amor en nuestro corazón y compadecer y perdonar a quienes consideramos que nos hicieron daño.

Le invitamos a poner en práctica esta información perdonando, compadeciendo y amando para contribuir a elevar el nivel de amor en nuestro planeta para que pueda reinar la Paz en la tierra y la buena voluntad entre los hombres

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