Jose Manuel quiero compartir contigo este pensamiento
anónimo que hace tiempo cayó a mis manos.

Toma una gran cantidad de alegría y dejala
hervir a  fuego lento.

Pónla en un tazón colmado de bondad y
enseguida agrega una medida completa de
consideración hacia los demás.

Agrega a estos ingredientes una cucharada
de paz.

Sazona con esencia de calidad humana.

Mezcla todo perfectamente y enseguida, con todo
cuidado, pásalo por un colador, para eliminar
cualquier partícula de egoísmo.

Sírvelo con una salsa muy picosa de amor
y disfrútalo  toda la vida.

Si analizas detalladamente este mensaje y lo aplicas
a tu conducta, logrará hacer “el manjar más exquisito”
que jamás haya probado.

Tu amigo y servidor

Ramón Salop
Director de Ideas Ejecutivas

Anuncios